Dec 2011 04

Los Tigres del Norte y Paulina Rubio prendieron con sus canciones a miles de admiradores que colmaron el Estadio del Ejército de la capital guatemalteca, en un memorable concierto considerado el mejor del año en el país centroamericano.

Más de 25 mil seguidores de Los Tigres del Norte, instalados en las tribunas y la cancha del inmueble, “animados pese al frío viento que soplaba en la ciudad de Guatemala”, esperaron más de tres horas para la presentación de sus ídolos.

Bajo un ensordecedor “¡Tigres, Tigres, Tigres!”, los músicos hicieron su aparición enfundados en un vistoso traje de color azul marino, con destellos plateados y en la espalda el nombre de México en un círculo de pedrería con los colores verde, blanco y rojo.

Entre el delirio y una impresionante aclamación del público chapín, Los Tigres del Norte comenzaron su rosario de exitosas canciones con la polémica La granja, a la que le siguieron La mesa del rincón y Jefe de jefes, coreadas de pie por la concurrencia.

La temperatura y la algarabía subieron de tono cuando al filo de las 23:30 horas (05:30 GMT del sábado), en el centro del enorme y moderno escenario montado para la ocasión especial, hizo su aparición, en todo su esplendor, Paulina Rubio.

Luego de cuatro canciones -inéditas al estilo de los Tigres del Norte-, entre ellas El último adiós y Ni rosas, ni juguetes, la “La Chica Dorada” repitió “como un regalo de Navidad para los guatemaltecos” la interpretación de la melodía de moda en las estaciones de radio, Golpes en el corazón.

Luego de la interpretación de 47 canciones, incluidas las cinco con Paulina Rubio, Los Tigres del Norte cerraron su actuación la madrugada de este sábado (08:30 GMT), entre la quema de cohetones y juegos pirotécnicos, que iluminaron la oscura y fría noche.

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